
El espacio exterior no está completamente vacío de materia (es
decir, no es un
vacío
perfecto) sino que contiene una baja densidad de partículas,
predominantemente gas
hidrógeno,
así como
radiación
electromagnética. Aunque se supone que el espacio exterior ocupa
prácticamente todo el volumen del universo y durante mucho tiempo se
consideró prácticamente vacío, o repleto de una sustancia llamada
éter,
ahora se sabe que contiene la mayor parte de la materia del universo.